El proceso creativo de la escritora Kate Morton

(fuente: Wikimedia Commons)

Kate Morton, escritora, identifica tres etapas fundamentales en su trabajo creativo (El País, 11/12/18):

  1. La del  cuaderno. Ahí la imaginación no tiene límites, ni estoy sujeta a las palabras con las que quiero definir la historia y los personajes”
  2. La redacción. “Para mí la más dura”
  3. La corrección. “Puedo dar la vuelta a seis o siete versiones, es la que más me gusta detrás de la del cuaderno. Trato de esculpir el libro, esa es la expresión correcta: darle forma definitiva. Refinar y refinar”.

La 1ª  es la de generación de ideas, de forma libre, divergente, sin restricciones.

La 3ª ilustra claramente el concepto de evolución.

 

Aprender a andar

En su intento por aprender a andar el niño fracasa una y otra vez. Prueba y cae. No por ello desiste. Pero al final lo consigue. Es tenaz. Lo impulsa la motivación, las ganas de andar.

Buena analogía de lo que es la evolución de ideas. Prueba, error, modificaciones, tenacidad…hasta conseguir que la idea se haga factible en la solución de un problema.

El artista del Renacimiento

El artesano medieval se centraba en realizar bien su trabajo, con la máxima perfección, guiado por un camino en general bastante trazado; su objetivo es la perfección del trabajo manual. El artista renacentista por el contrario explora posibilidades; realiza bocetos antes que un trabajo perfectamente terminado. Asume la imperfección como una forma de experimentar nuevas ideas o evolucionar otras.